Euphona Ediciones S.L.
Publicar en Euphonia Edciones
Registro Autores en Euphonia Edciones
Registro Clientes en Euphonia Edciones






El nacionalismo lingüístico: una ideología pandémica


Fecha: 10-2-2014
Categoría: Entrevistas


Con ocasión de la reciente publicación en Euphonía Ediciones de Lengua y nacionalismo, Snježana Kordić, ha sido entrevistada por su traductor al español, Juan Cristóbal Díaz. Una lúcida reflexión sobre la naturaleza del nacionalismo lingüístico, con interesantes observaciones sobre la situación  lingüística en España, diversos aspectos de la realidad lingüística croata, así como las similitudes y diferencias entre ambas culturas.

J. C. D. – En Lengua y nacionalismo impresiona la forma en que todas las afirmaciones de peso son respaldadas por una serie de citas de expertos internacionales en diferentes campos del pensamiento y la ciencia. En ese sentido se ha valido de numerosos fragmentos procedentes de varios textos de Mario Vargas Llosa. Algunos de ellos en su contexto original tenían como finalidad la condena de diversas formas de nacionalismo en España. Mi primera cuestión, para partir del contexto en el que la traducción de Lengua y nacionalismo va a ser publicada, es la siguiente: ¿Es posible de alguna forma comparar la situación lingüística actual en España con la de la ex Yugoslavia o la de los países que actualmente conforman ese mismo espacio? ¿Son comparables ambas situaciones desde un punto de vista lingüístico?

S. K. – La relación entre las variedades latinoamericanas y europea del español puede compararse con la relación entre las variedades lingüísticas croata, serbia, bosnia y montenegrina. Se trata de una situación lingüística bastante equiparable, con el añadido de que las diferencias son aún menores entre las últimas cuatro variedades. Puesto que estas variedades se basan en el dialecto oriental (estocavo), la relación que hay entre ellos no se adecua a la relación entre el castellano y el catalán. Lo que sí puede entenderse como similar entre los países que ha mencionado es que ciertos colectivos mantienen una política en base a determinadas características culturales, lo cual conduce a conflictos dentro de esos países.

J. C. D. – Como bien dice, las diferencias dentro del ámbito lingüístico del español son mayores que en el del serbocroata, sobre todo en lo referente a la comunicación oral. Sin embargo, el español escrito y el español hablado por las capas de población con una formación superior resulta mucho más homogéneo. En las últimas décadas el pensamiento de relevantes miembros de la RAE se rige por el concepto de “koiné”, que procede de la denominación conceptual para la lengua griega del periodo helenístico, como definición de la modalidad de la lengua española estándar de la que se sirven los usuarios de las diversas partes del mundo donde se habla el español. ¿Podemos aplicar ese concepto igualmente al ámbito lingüístico del serbocroata o bien los hablantes de serbocroata no tienen la más mínima necesidad de modificar o adaptar la lengua que utilizan a diario para superar las eventuales dificultades cuando se confrontan con individuos que hablan una variedad nacional distinta de esa misma lengua?

S. K. – Podemos decir que en el caso del serbocroata raramente se dan casos de dificultades en la comprensión, y lo más frecuente es que no las haya. Al contrario del caso del español que usted ha descrito, es evidente la diferencia con lo que ocurre en Croacia, donde son precisamente los intelectuales quienes insisten en la vigilancia para que cada uno use la variedad que le es propia. Esto estaba ya muy presente incluso en la época en que existía un estado común, y tras su desaparición se potenció aún más. En la lengua escrita existe cierta censura, esto es, se contrata a correctores en medios de comunicación, editoriales y más sitios, que intervienen en los textos de los autores, sin consultarles la mayoría de las veces ni pedirles permiso. Existen listas negras en base a las cuales los correctores expelen palabras de los textos. A diferencia de los círculos intelectuales, las capas más amplias de la población hacen un uso masivo de los términos proscritos.

J. C. D. – En su libro se describe detalladamente el rol crucial de los políticos en la misma cúspide del estado en colaboración con los departamentos de croatística y la propia HAZU (Academia Croata de Ciencias y Artes) a la hora de producir y extender el purismo lingüístico. ¿Tiene la sensación de que en los últimos tiempos se avistan ciertos cambios o matices en relación a la época en que gobernaba el partido HDZ (Unión Democrática Croata) en torno a la política lingüística entre la élite política y académica de Croacia? ¿Existe hoy en Croacia un grado más relajado de enfocar la lengua que verdaderamente habla “el pueblo llano” por parte de aquellos que determinan la política lingüística en el país? ¿La élite académica y universitaria posee suficiente poder como para forzar los cambios que desean en la lengua que habla la gente normal? ¿Cómo se lleva a cabo en la práctica esa política de imposición y control sobre la población?

S. K. – Se lleva a cabo en las escuelas, a través de los libros de texto que cada vez más pasan por un proceso de purificación. También se lleva a cabo a través de los medios, y por ejemplo, en la televisión y en la radio se emiten a diario programas donde se le dice a la gente qué palabras no se pueden utilizar y cuáles se debe utilizar. Se trata de una práctica que dura ya varias décadas y que ha conseguido que el purismo sea visto como una expresión de cultura, conocimiento y patriotismo. En dicho periodo ha habido varios cambios de gobierno de diferentes partidos, y pese a ello la relación hacia el purismo no ha cambiado a día de hoy ni entre la élite política ni entre la académica.

J. C. D. - ¿Cree que con la entrada en la Unión Europea puede modificarse la situación lingüística tanto dentro de la propia Croacia como también en relación con los países vecinos donde se habla la misma lengua policéntrica? ¿Las instituciones de la Unión Europea pasarán por alto el enfoque lingüístico actual en Croacia basado en la diferenciación arbitraria de las propiedades comunes a todos los usuarios de la lengua serbocroata? ¿Cuál es, por lo demás, la posición de la UE hacia la lengua serbocroata en este momento?

S. K. – Las instituciones de la UE no disponen de un organismo compuesto por lingüistas expertos cuya tarea sea la de establecer si algo es una sola o varias lenguas. Desde hace cincuenta años, desde los tiempos de la CEE hasta hoy, existe en la UE la norma de admitir automáticamente la postura de cada nuevo miembro respecto a su propia lengua. Hace medio siglo no podían prever que pudiera ocurrir un absurdo tal como que un nuevo miembro afirmase que su lengua es menor de lo que en realidad es, considerando que es un factor ventajoso para cualquier estado el hecho de que la lengua que en él se habla sea lo más extensa posible. Si Australia entrara en la UE, entendería como circunstancia positiva el que un miembro anterior hablara la misma lengua. Debe tenerse en cuenta que en los países de la UE hay cada vez menos expertos del ámbito lingüístico eslavo-meridional, y que éstos están expuestos a diversas formas de presión por parte de Croacia. También hay que mencionar el hecho de que, con la entrada de Croacia en la UE, doscientos traductores de Croacia han logrado empleo en la administración de la UE en un puesto muy bien remunerado, y los futuros tres miembros que son Montenegro, Serbia y Bosnia-Herzegovina tienen un interés nada despreciable en emplear a cuenta de la UE un número similar de traductores de forma individual, es decir, un total de 800, en vez de 200 personas.

J. C. D. – Citando a Danilo Kiš, hoy en Croacia, ¿cuál es "el último refugio del sano juicio” para los lingüistas competentes y dignos que desean realizar su trabajo en condiciones normales? ¿Trabajar exclusivamente en el extranjero? ¿Están las puertas de la comunidad y las instituciones académicas abiertas para ellos o existe por el contrario un aire corporativo en todos los segmentos de la vida académica del país, al menos en lo concerniente a la lingüística?

S. K. – Entre los lingüistas domina un cerrado espíritu corporativo. Sin embargo, se ha demostrado que la mente humana es obcecada, a pesar del constante bombardeo de propaganda televisivo, y muchos intelectuales croatas al margen de la lingüística afirman hoy rotundamente que se trata de una lengua común. La comunicación fluida con la gente de los países orientales vecinos abate de entrada la tesis de que se trata de lenguas extranjeras, y demuestra la aberración de los puristas que son alentados por parte del estado.

J. C. D. - ¿Cuál es la situación hoy en los restantes centros de la común lengua estándar policéntrica fuera de Croacia? ¿Esta esquizofrenia y aspiración a una lengua puristamente original, y por lo demás inexistente, se da también en igual medida en Belgrado, Podgorica y/o Sarajevo?

S. K. – Croacia tiene un rol prestigioso en los países situados en su frontera oriental, de manera que su política lingüística es imitada en Bosnia-Herzegovina, Montenegro, y, cada vez más, en Serbia. El nacionalismo es la base de la política en todos esos países, y es afín a instrumentalizar el tema de la lengua para sus propios fines.

J. C. D. - ¿Cuál es la 'situación lingüística' (del pasado o el presente) más similar a la de los países eslavos meridionales? ¿Se puede aprender algo de esa experiencia en otros países? ¿A quién puede servirle de enseñanza esa experiencia? ¿Qué moraleja puede extraer Europa?

S. K. – Hay numerosas situaciones lingüísticas similares, todas las lenguas policéntricas son así, y entre ellas se encuentran todas las lenguas mundiales y otras muchas lenguas con variedades. Por supuesto, mucho puede aprenderse de la comparación con otras lenguas multinacionales y multiestatales. Y a Europa puede servirle de moraleja cómo una propaganda nacionalista implacable, cuando no halla contrapeso en la enseñanza objetiva de la realidad (lingüística), es capaz de producir una paranoia social.

J. C. D. – Muchas gracias. Espero francamente que la traducción de vuestro trabajo contribuya al debate lingüístico dentro de España al menos en dos sentidos: en primer lugar, para que se le preste una mayor atención a la problemática lingüística y cómo la lengua es utilizada con fines políticos espúreos en el espacio geográfico eslavo-meridional; y, en segundo lugar, para que el ejemplo del serbocroata sirva de algún modo como modelo, o al menos como muestra válida para poder analizar la situación lingüística en España hoy.

S. K. – Muchas gracias.

 

Recensiones sobre Lengua y Nacionalismo

http://snjezana-kordic.from.hr/o-knjizi-jezik-i-nacionalizam/

Henryk Jaroszewcs

Fuente: autograph.hr - http://www.autograf.hr/kad-god-je-prisutan-jezicni-purizam-prisutan-je-i-nacionalizam/

Fragmento de la entrevista, :

"Henryk Jaroszewicz en la recensión de mi libro publicada por la revista de la Academia de Ciencias de Polonia, Socjolingwistyka, dice: “Podemos incluso atrevernos a decir que la monografía de Snježana Kordić tiene potencial para convertirse en punto de inflexión en la historia de la filología croata, un trabajo que haga época – en el pleno sentido de esta palabra – para la lingüística croata. (…) puede llegar a ser una suerte de catarsis de la croatística, un ajuste de cuentas monumental e íntegro con una era en la que la lingüística croata ha estado varada en un marasmo científico, reducida por parte de las élites croatas apenas a un papel subordinado de armamento utilizado en la lucha política por la construcción del estado croata."

Mirjana Tomić. Periodista y analista política

“Cuando Yugoslavia se desintegró, el idioma común desapareció. Los nuevos Estados independientes, Bosnia y Herzegovina (3.8 millones), Croacia (4.4 millones); Montenegro (600.000) y Serbia (8 millones sin Kosovo) estrenaron idiomas propios, elaboraron sus respectivas gramáticas, cambiaron algunas reglas ortográficas, introdujeron palabras nuevas o resucitaron arcaísmos. Montenegro introdujo dos nuevas letras, anteriormente inexistentes.

Las consecuencias de la separación lingüística fueron inmediatas. Lingüistas e historiadores afines a los regímenes se precipitaron a proporcionar datos científicos para resaltar las diferencias étnicas e identitarias, demostrar la antigüedad de sus pueblos y justificar así los fundamentos de nuevos Estados. “La colaboración de lingüistas con la ideología gobernante, llegó a convencer a la opinión pública de que el idioma era determinante para la supervivencia de la nación”, opinó en una entrevista la lingüista croata Snjezana Kordic, oveja negra entre su gremio por establecer la relación entre la política nacionalista y la lengua en su nuevo libro Jezik i Nacionalizam (Lengua y Nacionalismo).

Durante el gobierno nacionalista de Franjo Tudjman en Croacia (1990-1999), el país introdujo una batería de palabras nuevas. Los periodistas tuvieron problemas, pues desconocían el lenguaje. La Radiotelevisión de Croacia elaboró precipitadamente unos diccionarios con nueva terminología y cada informador disponía de uno. A veces se equivocaban de palabra.”

Tomasz Kamusella.

Profesor de Historia Moderna del Centro de Historia Transnacional, Escuela de Historia, Universidad de Saint Andrews, Escocia, Reino Unido.

"Después de un debate sostenido en profundidad, la autora observa con razón que no existe base linguística o sociolingüística que justifique o exija la partición del serbocroata en sus (hasta la fecha) cuatro idiomas sucesores (p. 378). Pero no fueron los advenedizos filólogos defensores de las cuatro nuevas lenguas los que vieron la división como inevitable (como ella propone en la página 119); ellos básicamente siguieron los acontecimientos políticos en cuya cresta de la ola los líderes de las nuevas naciones y sus naciones-estado se mantenían y lograban sobrevivir. Estos esencialmente “emprendedores étnico-políticos”, al margen de obtener nuevos puestos como presidentes, primeros ministros y ministros ellos mismos, también aseguraron nuevas posiciones de alto rango académico a los partidarios leales de la élite intelectual, y por lo tanto eligieron a sus lingüistas “fieles” a los diversos proyectos nacionales, perfectamente dotados de departamentos académicos para los nuevos idiomas (pp. 206-208). La transición de empleados y profesionales entre la filología (lingüistica y estudios literarios) y la política etnolingüísticamente legitimada en Europa Central no es nada nuevo. Vale la pena recordar el caso de Tomáš Masaryk, cofundador de la Checoslovaquia de entreguerras y su presidente más tiempo en ejercicio.

Antes del siglo XX, la lingüística y las fronteras políticas no estaban coordinadas (pp. 169-177), pero en la actualidad el estado nación se ha convertido en la norma de organización política en Europa Central. El modelo normativo del estado nación legitimado “normal” que prevalece en Europa Central últimamente se reduce a la lengua. Primero, los hablantes de algo reificado como lengua nacional constituyen una nación. A su vez, la nación etnolingüísticamente definida tiene el derecho a una entidad política cuyo territorio coincide con la contigua distribución geográfica de los hablantes de su lengua. Desde 1918, Europa Central ha estado organizándose de acuerdo con su nacionalismo de tipo etnolingüístico, aunque esto sea inusual en cualquier otra parte del mundo. Kordić afirma que no existen criterios objetivos para la formación de una nación, lo que cuenta es la voluntad política de un conjunto de ciudadanos y la contingencia (pp. 188-194). Para bien o para mal ello es igualmente cierto para las lenguas reificadas como objetos políticos mediante la escritura, los diccionarios, las gramáticas, los libros de texto y las decisiones de políticos y planificadores lingüísticos. Parafraseando a Benedict Anderson, las lenguas están tan imaginadas como las naciones. Y la construcción de la nación y el estado nación en la moderna Europa Central (y en gran medida en la Europa del Este) ha prosperado sobre la articulación inextricable de imaginar una nación y su lengua o una lengua y su nación."

Mate Kapović.

Profesor del Departamento de Linguística, Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad de Zagreb, Croacia.

"El purismo linguístico es básicamente la expresión de ideas nacionalistas y xenófobas a través del lenguaje. Elementos extraños o aparentemente extraños son percibidos como “innecesarios”, “indeseables” y “peligrosos” y por lo tanto la lengua ha de ser “purificada”. La conexión del purismo lingüístico y el auge del nacionalismo en la Croacia de los 90 fue especialmente obvio. Tras la disolución de Yugoslavia, los préstamos lingüísticos serbios suponían el grupo de palabras más importante del que “en-cargarse” en croata. Esto estaba relacionado con una línea narrativa comúnmente repetida del croata como víctima de la opresión serbia dentro de Yugoslavia. Con posterioridad, los préstamos del inglés se convirtieron en el sospechoso número uno. Hoy, el celo purista es mucho más débil que en los 90, pero a los croatistas aún les gusta hablar de los préstamos “innecesarios” y pueden oírse consejos lingüísticos que remiten a evitar el uso de vocablos extranjeros si hay “buenos sustitutos croatas”, etc. La publicación lingüística de línea dura nacionalista Jezik (Lengua) llega incluso a conceder un premio a la “mejor nueva palabra croata” anualmente, aunque el evento sea objeto de burla de la mayoría y sea, cuanto menos, bastante marginal. El ganador de este año es el neologismo ispraznica, que se supone que debe reemplazar la voz de origen latino floskula, “cliché, frase vacía” (cf. el adjetivo croata isprazan, “vacío”).

[…] La cuestión de la relación entre el croata y el serbio es un tema bien conocido y a menudo debatido no sólo en los países de la antigua Yugoslavia, sino también en la sociolingüística internacional. En Croacia, se trata aún de un asunto espinoso y controvertido, entretejido con numerosas emociones y cuestiones políticas. Esto volvió a hacerse aparente una vez más en 2010, cuando fue publicado el libro titulado Jezik i nacionalizam (Lengua y nacionalismo) de la lingüista croata Snježana Kordić. Kordić alega explícitamente que la lengua de los croatas (y serbios y bosnios y montenegrinos) es el serbocroata. Dado que virtualmente se trata de la única lingüista croata (aunque haya pasado la mayor parte de su carrera profesional en el extranjero) que apoya abiertamente esta hipótesis, y dado que la opinión pública considera el término “serbocroata” políticamente incorrecto, no cabe ninguna duda de que el libro y su autora fueron objeto de una ingente atención mediática (ya sea neutral, negativa, o positiva). El libro critica con razón el nacionalismo en la lengua y en general, y deja al desnudo algunos mitos croatas sobre el idioma croata como víctima del serbio (y de los serbios) en Yugoslavia. […] A pesar del hecho de que Croacia tiene ciertas características propias, en gran medida debidas a su tumultuosa historia reciente, y a pesar del hecho de que existan numerosas tendencias negativas en la lingüística croata, el tipo de enfoque radical y displicente del que se sirve con frecuencia Kordić no resulta especialmente apropiado a la luz de la situación en otros países o comunidades lingüísticas."

Traducción del inglés de los textos de T. Kamusella y M. Kapović: Juan Cristóbal Díaz.

Interview. Goran Miljan, Central European University, Budapest, Hungría. Fuente: Hsozukult .
http://hsozkult.geschichte.hu-berlin.de/rezensionen/2012-2-022

_________________________________

Biografija / Biografía / Biography

http://snjezana-kordic.from.hr/

Snježana Kordić nació en 1964 en Osijek, donde cursó estudios de filología croata. Posteriormente fue becaria de investigación en la universidad de Osijek en el área de lingüística (filología croata). En menos de un año pasó a la facultad de Filosofía de Zagreb, ejerciendo como profesora asistente en la Cátedra de lengua croata contemporánea - Departamento de filología croata. Allí, en medio de turbulentas desavenencias en el campo de la filología croata, tuvo la oportunidad de experimentar en primera persona una serie de vivencias negativas en el ámbito de su profesión, algo que más tarde le valdría para analizar con agudeza este tipo de fenómenos. Obtuvo el Máster en 1992 y se doctoró en 1993 en la misma facultad de Zagreb. Seguidamente, marchó a Alemania, donde ha pasado los últimos años como colaboradora de investigación, docente y profesora en universidades de Bochum, Münster, Berlín y Frankfurt.

En 2001 inició un debate en forma de diálogo con los representantes más destacados de la filología croata en la revista Republika, que en 2003 pasó a la revista Književna Republika (República literaria), con el fin de fomentar el tratamiento de las numerosas contradicciones del campo de la filología croata. Los cientos de páginas aportados por nuestra autora en el marco de esta discusión maratoniana le sirvieron para preparar la escritura de este libro. Además, las traducciones de sus trabajos a diversas lenguas europeas occidentales, así como las múltiples referencias en trabajos de investigadores extranjeros a dicho debate, la alentaron a escribir este libro. 

La autora cuenta con monografías escritas con anterioridad a Lengua y nacionalismo (La frase relativa, de 1995, y Palabras en el límite de la significación plena, de 2002). Ambos libros fueron traducidos al alemán y publicados en la prestigiosa editorial Lincom Europa, dentro de la serie Studies in Slavic Linguistics. En el extranjero, ha publicado también libros de contenido gramatical y manuales didácticos para el público del ámbito lingüístico inglés y alemán. Todos ellos han sido reeditados. Además, ha publicado varias decenas de trabajos académicos en diversas publicaciones nacionales e internacionales.

Snježana Kordić en Wikipedia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 





¿Ha olvidado su contraseña?



Colección Tesón en Plataforma de Euphonía Ediciones

Colección Tesón en Plataforma de Euphonía Ediciones

Accede a todos los títulos de la colección


CSIC Estudios Fónicos

CSIC Estudios Fónicos

Universidad Internacional Menéndez Pelayo
Centro Superior de Investigaciones Científicas


Laboratori de Fonètica

Laboratori de Fonètica

Laboratorio de Fonética
Facultad de Filología Universidad de Barcelona


Aviso legal Mapa del sitio Eventos Enlaces

Diseño y Programación EQFuentes 2011